Semana negra en España debida a las muertes en el trabajo. El lunes, cinco mineros perdieron la vida, según hemos leído en la prensa, debido presuntamente a una bolsa de gas grisú. El grisú, es un gas cuyo componente principal es el metano y que tiene un potencial poder explosivo. Las medidas preventivas para evitar este riesgo, es la ventilación adecuada que mantenga la concentración del gas por debajo del riesgo de explosión de dicho gas. La investigación del accidente de trabajo, depurará las responsabilidades oportunas. Si se adoptan las medidas preventivas adecuadas, la formación de una atmósfera explosiva es bastante improbable y añadimos, que si se realiza la medida continua de la concentración de gases, la posibilidad de que se produzca una explosión o muerte por asfixia debería reducirse en teoría a cero. Hace unos años, el 2/7/2012, ocurrió un accidente en la planta potabilizadora de Zaragoza, en la que dos trabajadores sufrieron un accidente similar debido a la deflagración de una atmósfera inflamable, si bien las consecuencias no fueron tan trágicas.

Ayer, dos bomberos murieron también durante su jornada de trabajo mientras intentaban sofocar un incendio en el interior de un garage. Diferentes medios consultados no aclaran si se debía a el incendio de un coche eléctrico o no. Desde hace tiempo, bomberos de este ayuntamiento muestran su preocupación por la situación especial del riesgo que se produce en el caso de incendios de coches eléctricos en garages debido a la dificultad añadida de sofocar incendios de este tipo.

La implantación de la subcontratación como método de prestación del servicios tanto en las administraciones públicas como en las empresas privadas, originan situaciones de riesgo inherentes a la posibilidad de que diferentes empresas desarrollen sus trabajos ya sea de forma conjunta o en las instalaciones de otra debido a que aparece un nuevo riesgo añadido: la necesidad de coordinación. Tanto en el caso de los garages particulares donde se alojen vehículos eléctricos como en los privados, aparece un nuevo riesgo que es preciso evaluar de modo que no sólo el personal de extinción de incendios, sino también quien limpia las instalaciones conozcan la nueva situación a la que se enfrentan.

Determinados riesgos frente a la realización de trabajos especiales, como pueden ser los realizados en altura, en espacios confinados o zanjas requieren una especial atención por las personas que gestionan servicios municipales y por extensión por parte de las delegadas de esta Sección.

CGT está especialmente sensibilizada con estos aspectos de nuestra sociedad, como es el de la subcontratación, que viene impuesto mediante el modelo económico neoliberal. Gran parte del camino andado en materia de prevención de riesgos laborales, podría verse desandado al aparecer en escena personas trabajando juntas no sólo con doble escala salarial, que aumenta la precariedad laboral, sino también en situaciones en las que no existen delegados sindicales que impidan que las formación e información en materia de prevención de riesgos laborales se limite a la firma en un papel que cumpla administrativamente el trámite legal y que se traduzca en una inadecuada y efectiva formación preventiva.

Recordamos aquí a Belén, educadora recientemente fallecida también en un accidente de trabajo, y que realizaba las funciones propias de la administración a cambio de un sueldo precario y unas condiciones de trabajo de riesgo. Esperamos que las empresas implicadas, la de la trabajadora y la propia administración, lleguen a coordinarse y revisar la evaluación de riesgos de modo que no vuelva a producirse no sólo una muerte, sino una nueva  agresión. Necesariamente, esta situación debería de contemplar como una posibilidad el trabajo  por parejas. Ayer, las delegadas de CGT acompañaron a quienes en Aragón realizan este trabajo en las mismas lamentables condiciones que costaron al vida a Belén.

Nuestro más sentido pésame a familiares y  allegadas a las personas fallecidas. Desde CGT seguiremos peleando para no tener que volver a escribir ni pronunciar estas palabras.